Introducción
La sencillez encierra una elegante discreción, y pocos postres la encarnan mejor que una tarta clásica de crema pastelera de vainilla . Con su base crujiente y mantecosa y su relleno suave y sedoso, este postre atemporal ha sido apreciado durante generaciones en diversas culturas. El dulzor sutil de la crema pastelera, el rico aroma de la vainilla y el toque de nuez moscada crean un equilibrio que evoca nostalgia y lujo.
Perfecta para la hora del té, reuniones especiales o un momento de placer, esta tarta aporta calidez y confort a cualquier mesa. Es un postre sutil que deja huella: refinado, cremoso e irresistiblemente delicado.
Ingredientes
Para la corteza (masa quebrada):
1 ¼ tazas (160 g) de harina para todo uso
½ taza (115 g) de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos.
¼ de taza (50 g) de azúcar
1 yema de huevo
2–3 cucharadas de agua fría
Una pizca de sal
Para el relleno de crema pastelera de vainilla:
2 tazas (500 ml) de leche entera o mitad y mitad
4 yemas de huevo grandes
⅓ de taza (70 g) de azúcar
2 cucharadas de maicena
1 cucharadita de extracto puro de vainilla (o ½ vaina de vainilla, con las semillas raspadas)
Una pizca de sal
Nuez moscada molida (para decorar, opcional)
Preparación
