Algunas personas recurren a tratamientos caseros para reducir la apariencia de los moretones superficiales:
Hojas de col aplicadas como cataplasma: ayudan a disminuir la inflamación.
Árnica en crema o gel: conocida por sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Si bien estas opciones pueden ser útiles para mejorar la apariencia externa y acelerar la recuperación, no resuelven el origen del problema. Cuando los moretones son frecuentes o severos, solo la evaluación médica puede determinar la causa subyacente.
Cuándo acudir al médico
Los hematomas ocasionales, especialmente tras un golpe, no suelen ser preocupantes. Sin embargo, se recomienda atención médica inmediata si se presentan las siguientes situaciones:
Moretones acompañados de petequias, sangrado de encías o hemorragias nasales frecuentes.
Presencia de sangre en la orina o en las heces.
Aparición de hematomas sin recordar ningún golpe y que empeoran con rapidez.
Confusión, dolor de cabeza intenso o cambios neurológicos tras un golpe leve en la cabeza (podría indicar sangrado interno).
Aumento repentino en el tamaño de los hematomas o dolor intenso al tocarlos.
Para llegar al diagnóstico, el médico puede solicitar:
Hemograma completo: para evaluar plaquetas y células sanguíneas.
Pruebas de coagulación (TP/INR): que determinan la capacidad de la sangre para coagular.
Perfil hepático: para evaluar la función del hígado.
Prevención y cuidado de los vasos sanguíneos
continúa en la página siguiente
