¿Por qué el huevo duro es el rey secreto de tu cocina diaria? Descúbrelo ya

El huevo duro no es comida aburrida… ¡es un superhéroe con cáscara!

En México lo hemos comido toda la vida: con salsa verde, en torta de tamal, partido encima del pozole o simplemente con sal de grano y limón. Pero detrás de esa tradición hay ciencia pura que explica por qué tu cuerpo lo ama tanto.

La yema: el oro líquido que tu cerebro y tus ojos agradecen

Olvídate del miedo al colesterol que nos metieron en los 90 (eso ya quedó súper desmentido). La yema del huevo es una joya nutricional:

Tiene lecitina que literalmente bloquea la absorción del colesterol malo en el intestino. O sea, ¡te protege mientras te da gusto!
Contiene luteína y zeaxantina, dos antioxidantes que son como lentes de sol naturales para tus ojos. Estudios demuestran que comer yema regularmente reduce hasta un 50% el riesgo de cataratas y degeneración macular.
La colina que trae cada yema (alrededor de 300 mg) es oro puro para tu cerebro. ¿Sabías que la mayoría de los mexicanos tenemos deficiencia de colina? Esto afecta memoria, concentración y hasta el estado de ánimo. Una yemita al día y tu cerebro te va a querer para siempre.

La clara: proteína perfecta que te hace verse y sentirte increíble

Si eres de los que tiran la yema (¡pecado mortal!), la clara sola ya vale oro:

Es la proteína más biodisponible que existe en la naturaleza (puntuación perfecta de 100 en calidad proteica).
Tiene solo 17 calorías por clara pero te mantiene lleno por horas gracias a su alto contenido de albúmina.
Perfecta para ganar músculo sin grasa: los fisicoculturistas mexicanos la aman desde los tiempos de los gladiadores del CMLL.
Contiene péptidos bioactivos que ayudan a bajar la presión arterial. ¡Sí, el huevo duro es medicina natural!

¿Cuántos huevos duros puedes comer al día sin bronca?

La ciencia actual dice que hasta 3 huevos completos diarios están perfectamente bien para personas sanas. De hecho, un estudio mexicano reciente del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán mostró que comer 2-3 huevos al día mejora el perfil lipídico (o sea, sube el colesterol bueno y mantiene controlado el malo).

Las mejores formas de comer huevo duro que vuelven locos a los mexicanos

Olvídate del típico huevo con sal. Aquí van ideas que te van a cambiar la vida:

El desayuno campeón mexicano
Machaca dos huevos duros con aguacate, jitomate, cebolla morada y un chorrito de limón. Ponlo sobre tortillas de maíz calentitas y tienes el desayuno más poderoso que cualquier licuado verde de 500 pesos.

La ensalada que te hace olvidar las dietas tristes
Mezcla espinacas baby, nopales asados, queso panela, jitomate cherry y cuatro mitades de huevo duro. Adereza con aceite de oliva, limón y un toque de chile serrano molido. Te juro que vas a querer comer ensalada todos los días.

El snack de las 3 pm que mata el antojo de papas
Lleva en tu lonchera 2 huevos duros, una bolsita de tajín y limones. Cuando llegue la crisis de hambre a media tarde, pelas, cortas, le pones tajín y limón… y desaparece cualquier deseo de donas o frituras.

La torta de huevo duro que está rompiendo las redes
Pan telera, mayonesa con chipotle, lechuga, jitomate, aguacate y tres huevos duros en rodajas. Créeme, cuando la pruebes vas a entender por qué hay cuentas de Instagram enteras dedicadas solo a esta torta.

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