- Estrés y ansiedad: pueden alterar la calidad del sueño y la manera en que el cuerpo regula la saliva.
- Problemas dentales: maloclusiones o prótesis mal ajustadas pueden contribuir a que la boca permanezca abierta.
- Etapa de la vida: en bebés y niños pequeños es común debido al desarrollo de los músculos orales.
⚠️ ¿Cuándo preocuparse?
El babeo ocasional no es motivo de alarma, pero debes consultar a un médico si:
- Es excesivo y ocurre todas las noches.
- Está acompañado de ronquidos intensos o pausas respiratorias.
- Presentas dificultad para tragar o hablar durante el día.
- Experimentas reflujo frecuente o dolor en el pecho.
🌿 Soluciones naturales y consejos prácticos

1. Cambia tu postura de sueño
Dormir boca arriba ayuda a que la saliva se mantenga dentro de la boca y facilita la deglución durante el descanso.
