Ingredientes
Para la Masa:
480-500 g de harina de trigo: La base estructural de nuestros bollos, proporciona el cuerpo y la elasticidad necesaria para contener el relleno cremoso mientras mantiene una textura suave y esponjosa.
50 g de azúcar (¼ taza): Aporta dulzura sutil a la masa y alimenta la levadura durante la fermentación, contribuyendo al desarrollo del sabor y al color dorado final.
9 g de levadura seca (1 cucharada): El agente leudante esencial que hace crecer la masa, creando esa textura aireada y ligera característica de los buenos bollos de panadería.
5 g de sal (1 cucharadita): Equilibra los sabores dulces, fortalece la estructura del gluten y controla la actividad de la levadura para un crecimiento uniforme.
250 ml de leche tibia (1 vaso): Hidrata la masa, activa la levadura y aporta suavidad y riqueza al producto final. La temperatura debe ser aproximadamente de 38-40°C.
50 ml de aceite vegetal (¼ taza): Mantiene los bollos suaves y húmedos durante más tiempo, además de facilitar el amasado y aportar una textura tierna.
1 huevo: Enriquece la masa, le da color dorado, mejora la estructura y contribuye a una miga más sedosa y sabrosa.
Para la Crema de Requesón:
300 g de requesón: El ingrediente principal del relleno, proporciona una textura cremosa y un sabor lácteo suave y ligeramente dulce que caracteriza estos bollos.
100 g de azúcar (½ taza): Endulza el requesón naturalmente poco dulce, creando un relleno equilibrado que complementa la masa sin resultar empalagoso.
1 clara de huevo: Aporta ligereza y volumen a la crema, creando una textura más aireada y suave cuando se incorpora batida.
2 cucharadas de crema agria: Añade acidez sutil y cremosidad extra, enriqueciendo el sabor del relleno y haciéndolo más complejo y sofisticado.
2 cucharadas de maicena: Actúa como espesante natural, ayudando a que la crema mantenga su consistencia durante el horneado sin volverse líquida.
1 yema de huevo: Enriquece la crema, le da color amarillo pálido y contribuye a una textura más sedosa y un sabor más profundo.
2 cucharadas de leche (para disolver la yema): Facilita la incorporación uniforme de la yema en la mezcla, evitando grumos y asegurando una crema homogénea.
Preparación
Etapa 1: Preparación de la Crema de Requesón
Comience preparando el relleno para que tenga tiempo de enfriarse completamente antes de usar. En un tazón mediano, coloque el requesón y el azúcar. Mezcle vigorosamente con una cuchara de madera o espátula hasta que el azúcar se disuelva completamente y la mezcla esté homogénea y cremosa. Si el requesón tiene una textura grumosa, puede pasarlo por un colador fino o procesarlo brevemente en una licuadora para obtener una consistencia más suave.
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