Preparación
Etapa 1: Preparar el caramelo
Comenzamos preparando nuestro caramelo casero, que será el toque especial que distingue este postre. En una cacerola de fondo grueso, agregamos el azúcar y el agua a fuego bajo. Es importante mantener la temperatura baja para controlar el proceso de caramelización y evitar que el azúcar se queme. Removemos ocasionalmente con una cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva completamente.
Una vez que el azúcar se ha disuelto, dejamos de remover y permitimos que la mezcla hierva suavemente. Observamos cuidadosamente cómo el líquido cambia de transparente a dorado claro, luego a ámbar y finalmente a un hermoso color marrón caramelo. Este proceso puede tomar entre 8 a 12 minutos, dependiendo de la intensidad del fuego.
Cuando el caramelo alcance el color deseado, retiramos la cacerola del fuego y agregamos inmediatamente las tres cucharadas de mantequilla. La mezcla borboteará vigorosamente, por lo que debemos tener precaución. Removemos rápidamente hasta que la mantequilla se incorpore completamente.
Finalmente, agregamos la crema fresca en un hilo continuo mientras removemos constantemente. La mezcla puede borbotear nuevamente, pero continuamos mezclando hasta obtener una salsa homogénea y brillante. Reservamos el caramelo y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Etapa 2: Hacer el bizcocho
Precalentamos nuestro horno a 180°C y preparamos un molde rectangular engrasándolo con mantequilla y espolvoreándolo ligeramente con harina, o forrándolo con papel manteca para facilitar el desmoldado posterior.
En un bowl amplio, batimos los huevos con el azúcar, la pizca de sal y la esencia de vainilla. Utilizamos una batidora eléctrica a velocidad media durante aproximadamente 5 minutos, hasta obtener una mezcla espumosa, pálida y que haya duplicado su volumen. Esta etapa es crucial para lograr la textura aireada del bizcocho.
Agregamos el aceite en un hilo continuo mientras continuamos batiendo a velocidad baja, asegurándonos de que se incorpore completamente sin perder el aire que hemos incorporado previamente.
Con movimientos envolventes y suaves, incorporamos la harina tamizada en tres adiciones. Utilizamos una espátula o un batidor de mano, mezclando desde el fondo hacia arriba para mantener la textura aireada. Es importante no sobre-mezclar para evitar que el bizcocho quede denso.
Vertemos la mezcla en el molde preparado, distribuyéndola uniformemente con la ayuda de la espátula. Horneamos durante 25 a 30 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio o con apenas unas migas húmedas adheridas.
Dejamos enfriar el bizcocho en el molde durante 10 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que termine de enfriarse completamente.
Etapa 3: Preparar el jarabe de leche
En un recipiente amplio, mezclamos la leche entera, la leche condensada y la crema para batir. Batimos suavemente hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y la mezcla tenga una consistencia homogénea.
Esta mezcla debe estar a temperatura ambiente para que el bizcocho la absorba de manera uniforme sin crear contrastes de temperatura que puedan afectar la textura final del postre.
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