Etapa 4: Empapar el bizcocho
Una vez que el bizcocho esté completamente frío, lo regresamos al molde donde fue horneado. Con la ayuda de un tenedor o un palillo de dientes, hacemos pequeños orificios por toda la superficie del bizcocho, esto facilitará la absorción del jarabe de leche.
Vertemos lentamente la mezcla de las tres leches sobre el bizcocho, asegurándonos de cubrir toda la superficie de manera uniforme. Observaremos cómo el líquido se absorbe gradualmente, y es normal que al principio parezca que hay demasiado líquido.
Cubrimos el molde con papel film y refrigeramos durante al menos 4 horas, aunque idealmente toda la noche. Este tiempo de reposo es fundamental para que el bizcocho absorba completamente las leches y desarrolle la textura característica del tres leches.
Etapa 5: Preparar la cobertura de crema
Sacamos la crema para batir del refrigerador asegurándonos de que esté muy fría. En un bowl también frío, batimos la crema con una batidora eléctrica comenzando a velocidad baja y aumentando gradualmente hasta velocidad media-alta.
Batimos hasta formar picos firmes que mantengan su forma al levantar las aspas de la batidora. Es importante no sobre-batir para evitar que la crema se corte y se convierta en mantequilla.
Etapa 6: Finalizar con el caramelo
Extendemos la crema batida sobre la superficie del bizcocho ya empapado, creando una capa uniforme y suave. Podemos usar una espátula offset o el dorso de una cuchara para crear texturas decorativas en la superficie.
Finalmente, vertemos la salsa de caramelo sobre la crema, creando patrones decorativos o simplemente cubriéndola de manera uniforme. El contraste visual entre el caramelo dorado y la crema blanca hace que el postre sea visualmente espectacular.
Variantes
Con chocolate:
Podemos agregar 2 cucharadas de cacao en polvo a la harina del bizcocho para crear una versión chocolateada. También podemos decorar con virutas de chocolate sobre el caramelo para un toque extra de indulgencia.
Versión de café:
Incorporamos 2 cucharaditas de café instantáneo disuelto en una cucharada de agua caliente a la mezcla del bizcocho. Esto creará un delicioso sabor a café que complementa maravillosamente el caramelo.
Con frutos secos:
Agregamos nueces picadas, almendras laminadas o pecanas tostadas entre las capas o como decoración final para aportar textura y un sabor más complejo.
Versión tropical:
Sustituimos la esencia de vainilla por esencia de coco en el bizcocho y agregamos coco rallado a la decoración final para un toque tropical.
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