Preparar masa casera para empanadas no solo mejora el sabor, sino que también permite conseguir una textura más suave, elástica y con ese toque casero inconfundible.
Es una receta sencilla y económica que puede usarse tanto para empanadas al horno como fritas.
A continuación, te explico paso a paso cómo hacer la masa y un relleno clásico para acompañarla.
Ingredientes para la masa
500 g de harina común (000 o 0000)
100 g de grasa vacuna o manteca (también podés usar aceite)
200 ml de agua tibia (aproximadamente)
1 cucharadita de sal
1 yema de huevo (opcional, para darle más elasticidad)
Preparación paso a paso
Formar la base: colocá la harina en un bol grande y hacé un hueco en el centro. Disolvé la sal en el agua tibia y volcala lentamente dentro del hueco.
Agregar la materia grasa: incorporá la grasa derretida (o manteca blanda) y la yema de huevo. Empezá a integrar los ingredientes con las manos o una cuchara de madera, mezclando desde el centro hacia los bordes.
Amasar: cuando la masa empiece a unirse, volcala sobre una mesada limpia y amasá durante unos 10 minutos hasta obtener una textura suave y elástica. Si la masa está muy seca, agregá un chorrito más de agua; si está muy húmeda, espolvoreá con un poco de harina.
Dejar reposar: formá un bollo, cubrilo con un repasador limpio y dejalo reposar unos 30 minutos. Este paso es clave para que el gluten se relaje y la masa sea más fácil de estirar.
Estirar y cortar: dividí la masa en porciones pequeñas y estirá cada una con un palo de amasar hasta obtener un grosor de unos 2 o 3 milímetros. Con un molde o plato chico, cortá círculos del tamaño deseado (unos 12 cm de diámetro es ideal).
Listas para rellenar: colocá los discos uno sobre otro intercalando separadores (como film o papel manteca) para que no se peguen. En este punto, ya podés usar la masa o guardarla en la heladera por hasta 2 días.
Relleno clásico de carne
