⚠️ 1. Productos de soya
La soya contiene isoflavonas, compuestos que pueden interferir con la producción de hormonas tiroideas.
Incluye alimentos como la leche de soya, el tofu y el polvo de proteína de soya.
🥦 2. Verduras crucíferas (crudas)
El brócoli, la coliflor, la col rizada (kale) y las coles de Bruselas contienen bociógenos, sustancias que pueden bloquear la absorción de yodo, especialmente cuando se consumen crudas.
👉 Cocinarlas reduce considerablemente este efecto.
🌾 3. Granos con gluten
El trigo, la cebada y el centeno pueden causar inflamación y empeorar los síntomas de quienes padecen enfermedades tiroideas autoinmunes, como la tiroiditis de Hashimoto.
🍭 4. Alimentos azucarados
El exceso de azúcar favorece el aumento de peso, la fatiga y la resistencia a la insulina, lo que puede agravar los síntomas del hipotiroidismo.
🧊 5. Alimentos ultraprocesados
La comida rápida, los snacks envasados y las comidas congeladas suelen contener grasas poco saludables, aditivos y conservantes que alteran el metabolismo.
🍟 6. Frituras
Los alimentos fritos contienen grasas trans, que pueden afectar la función tiroidea y contribuir al aumento de peso.
☕ 7. Exceso de cafeína
El consumo elevado de café, té o bebidas energéticas puede aumentar la ansiedad, provocar palpitaciones y reducir la absorción de la medicación tiroidea.
🌭 8. Carnes procesadas
El tocino, las salchichas y los embutidos suelen contener nitritos y conservantes que pueden agravar la inflamación tiroidea.
