**Preparación de la crema:**
8. En un bol grande, batí la crema para batir hasta que esté bien firme.
9. Agregá la leche condensada y el queso crema. Batí nuevamente hasta que la mezcla esté suave, espesa y sin grumos.
**Armado del pastel:**
10. Una vez frío, cortá el pastel en capas horizontales (2 o 3 según el grosor).
11. Colocá una capa de crema sobre una de las partes del pastel y cubrí con otra capa de masa.
12. Repetí el proceso alternando pastel y crema.
13. Cubrí todo el pastel con una capa final de crema.
14. Decorá con cacao en polvo, chocolate rallado o virutas si querés darle un toque extra.
15. Llevá al refrigerador al menos 2 horas antes de servir para que las capas se asienten bien.
16. ¡Serví y disfrutá de esta delicia bien fría!
