TG Ella pensó que era solo un lunar… 77 puntos después, los médicos le dijeron la verdad…

El diagnóstico conmocionó a Sarah. Se sometió a una cirugía para extirpar el melanoma junto con un margen de tejido circundante. Afortunadamente, se detectó a tiempo y no requirió ningún tratamiento adicional como quimioterapia. Aun así, el impacto emocional persistió; no podía dejar de pensar en lo cerca que estuvo de pasar por alto las señales de advertencia.
La experiencia de Sarah se convirtió en una llamada de atención no solo para ella, sino para todo su círculo. Amigos y familiares comenzaron a programar revisiones cutáneas, muchas de ellas por primera vez. Empezó a compartir su historia en redes sociales, instando a otros a mantenerse alerta y actuar con rapidez al notar cambios en su piel.
Hoy, Sarah continúa con sus controles regulares con su dermatólogo. Su lunar era pequeño y sutil, pero cambió el curso de su vida. Ahora aboga por la concienciación sobre el cáncer de piel, sabiendo que la vigilancia puede salvar vidas, incluso cuando las señales de advertencia parecen leves.