Solomillo de Cerdo con Salsa de Queso

Porciones / número de personas: 4
Tiempo de Preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Categoría: Navidad

Ingredientes para preparar Solomillo de Cerdo con Salsa de Queso

800 g de solomillo de cerdo limpio (1 pieza grande)
30 ml de aceite de oliva virgen extra (2 cucharadas)
20 g de mantequilla (1 1/2 cucharadas)
2 dientes de ajo finamente picados (2 unidades)
100 ml de vino blanco seco (aprox. 1/3–1/2 taza)
200 ml de caldo de carne o pollo (aprox. 3/4 taza)
200 ml de nata para cocinar (aprox. 3/4 taza)
120 g de queso azul desmenuzado (aprox. 1 taza)
5 ml de mostaza Dijon (1 cucharadita)
5 g de maicena, opcional (1 cucharadita)
2 g de tomillo fresco, solo hojas (1 cucharadita) o 1 g seco (1/2 cucharadita)
5 g de perejil fresco picado (2 cucharadas)
5 ml de zumo de limón, opcional (1 cucharadita)
Sal fina y pimienta negra recién molida al gusto

Cómo preparar Solomillo de Cerdo con Salsa de Queso

Este solomillo de cerdo con salsa de queso es la combinación perfecta entre carne jugosa y una crema aterciopelada con carácter. La salsa, rica y equilibrada, envuelve cada bocado con notas de queso azul y un toque de mostaza que realza el sabor sin opacarlo. Es un plato ideal para una comida especial o para lucirte en una cena rápida pero elegante. Con unos trucos sencillos lograrás un sellado perfecto, una cocción al punto y una salsa lisa y brillante que invita a mojar pan. Prepáralo y deja que el aroma te guíe a la mesa.

1. Seca bien el solomillo con papel de cocina y recorta membranas. Sala y pimienta generosamente por toda la superficie para lograr un buen sellado y sabor uniforme.

2. Calienta una sartén amplia a fuego medio-alto. Añade el aceite y, cuando esté bien caliente, incorpora el solomillo. Sella 2–3 minutos por cada cara hasta dorado intenso; no lo muevas en exceso para que forme costra.

3. Baja a fuego medio, añade la mantequilla y el tomillo. Baña la carne con la mantequilla espumosa 1 minuto. Retira el solomillo a un plato, cúbrelo ligeramente y deja reposar; terminará de hacerse con el calor residual.

4. En la misma sartén, añade el ajo y sofríe 20–30 segundos sin que se queme. Desglasa con el vino blanco, rascando los jugos adheridos con una espátula para concentrar sabor. Reduce a la mitad (2–3 minutos).

5. Vierte el caldo y hierve suave 2 minutos más. Agrega la nata, baja a fuego medio-bajo y cocina hasta que la salsa espese ligeramente y esté sedosa, removiendo para evitar que se pegue.

6. Incorpora el queso azul y la mostaza. Remueve hasta que el queso se funda por completo. Ajusta de sal y pimienta. Si deseas más brillo o cuerpo, disuelve la maicena en 15 ml de agua fría (1 cucharada) y añade en hilo, removiendo 1 minuto.

7. Opcional: equilibra con el zumo de limón, gota a gota, para realzar sabores sin cortar la salsa. Mantén la salsa a fuego bajo; si hierve fuerte puede granularse.

8. Corta el solomillo en medallones de 2–3 cm. Devuélvelos a la sartén con la salsa 1–2 minutos, solo para calentarlos sin sobrecocerlos. Objetivo: centro jugoso, temperatura interna 62–65 °C.

9. Espolvorea el perejil y da un último meneo suave a la sartén para napar los medallones de forma uniforme.

10. Sirve de inmediato. Acompaña con puré de patata, arroz blanco o verduras salteadas. Consejo: deja reposar la carne 5–7 minutos antes de cortar para conservar jugos.

11. Truco final: si prefieres un sabor más suave, sustituye la mitad del queso azul por queso crema o brie; para un toque más intenso, añade 1–2 cucharadas de parmesano rallado al final.