
¿Sabías que si te crece vello en las orejas es porque tu cuerpo…?
Muchas personas optan por recortar o eliminar el vello de las orejas por motivos estéticos. Existen varios métodos para hacerlo, como usar tijeras pequeñas, recortadoras eléctricas diseñadas para el vello de las orejas y la nariz, o incluso la depilación con cera. Sin embargo, es importante tener cuidado al arreglar esta zona para evitar lesiones o irritaciones.
Recortar el vello de las orejas de forma segura:
El vello de las orejas se puede recortar de forma segura y eficaz en unos sencillos pasos. Aquí te explicamos cómo:
Reúne tus herramientas: Necesitarás unas tijeras pequeñas (preferiblemente con puntas redondeadas), una recortadora para vello de orejas y nariz o una recortadora eléctrica diseñada para el cuidado personal. También te recomendamos usar un espejo para ver lo que estás haciendo.
Busca una buena iluminación: Asegúrate de estar en un lugar bien iluminado para poder ver claramente el vello que deseas recortar.
Limpia tus orejas: Antes de comenzar, es recomendable limpiar tus orejas para prevenir irritaciones. Puedes usar un hisopo de algodón para limpiar suavemente la parte externa de la oreja.
Usa un espejo: Colócate frente a un espejo, preferiblemente de aumento, para que puedas ver claramente el vello.
Recorta con cuidado: Si usas tijeras, sujeta suavemente la oreja para estirar ligeramente la piel, lo que te ayudará a ver mejor el vello. Recorta con cuidado el vello visible, evitando pincharte. Si usas una maquinilla, sigue las instrucciones del fabricante para un uso seguro.
Comprueba tu trabajo: Después de recortar, mírate en el espejo para asegurarte de haber conseguido el resultado deseado. Siempre puedes recortar un poco más si es necesario, pero es mejor empezar con precaución.
Limpia: Una vez que hayas terminado, limpia tus herramientas y desecha los restos de vello.
Hidrata la zona: Si la piel se irrita después del recorte, puedes aplicar una crema hidratante suave o gel de aloe vera para calmarla.
Recuerda, es importante ser delicado y tomarte tu tiempo para evitar accidentes. Si no estás seguro o no te sientes cómodo haciéndolo tú mismo, consulta con un profesional.