Sabías que si RONCAS AL DORMIR es síntomas de… Ver más

Elegir una almohada adecuada también es importante. Mantener el cuello alineado y ligeramente elevado facilita una respiración más fluida y evita que la lengua obstruya el paso del aire. En algunos casos, elevar levemente la cabecera de la cama puede aportar un beneficio adicional.

Es importante aclarar que, si los ronquidos se acompañan de pausas en la respiración, jadeos, dolores de cabeza matutinos o somnolencia excesiva durante el día, podría tratarse de un cuadro más complejo, como la apnea del sueño, que requiere evaluación médica.

Finalmente, no debe subestimarse el impacto emocional y social de los ronquidos. Dormir mal de manera prolongada puede generar tensiones en la pareja y afectar la calidad de la relación. Hablar del problema sin culpas y buscar soluciones en conjunto es un paso esencial.

En definitiva, los ronquidos no son solo un detalle nocturno. Son una señal de que algo puede mejorarse en los hábitos diarios o en la salud general. Con constancia, pequeños cambios y atención a las señales del cuerpo, es posible avanzar hacia un descanso más silencioso, profundo y saludable, beneficiando tanto a quien ronca como a quienes lo rodean.