Instrucciones:
Preparación de la mezcla: En una cacerola mediana, batir la leche de coco, la leche condensada, el azúcar y la maicena hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.
Añadir los huevos y el aromatizante: Batir ligeramente los huevos en un bol aparte y luego incorporarlos poco a poco a la mezcla sin dejar de remover. Añadir el extracto de vainilla y la mantequilla.
Para preparar el pudín: Coloca la cacerola a fuego medio-bajo. Remueve constantemente hasta que la mezcla espese y cubra el dorso de una cuchara. No dejes que hierva.
Vierta en ramequines: Divida la mezcla de manera uniforme en ramequines o tazas pequeñas aptas para horno.
Hornear o cocinar al vapor:
Para la versión horneada: Precaliente el horno a 175 °C (350 °F). Coloque los ramequines en una bandeja para hornear llena hasta la mitad con agua caliente (baño maría) y hornee durante 25-30 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados por encima.
Para una versión en estufa: Cocine las tazas al vapor durante unos 20 minutos, o hasta que estén firmes y cremosas.
Para terminar y enfriar: Deje enfriar a temperatura ambiente y luego refrigere durante al menos 2 horas. Antes de servir, espolvoree coco rallado o tostado por encima para darle más sabor y textura.
Conclusión:
Este cremoso pudín de leche de coco es la esencia de la elegancia tropical: suave, aromático y delicadamente dulce. Cada cucharada ofrece un equilibrio perfecto entre la cremosidad y la frescura del coco. Es un postre fácil y a prueba de fallos, con un sabor digno de una cocina profesional. Ya sea caliente para disfrutar de su calidez o frío para refrescarse, impresionará a tus invitados y satisfará tus antojos de dulce. Ingredientes sencillos, preparación sin esfuerzo y un sabor exquisito: este pudín encarna la belleza de los postres caseros bien hechos.
