Mini tartas de queso de piña al revés

1 lata (20 oz) trozos de piña, escurridos: La piña es la corona tropical de este postre. Asegúrate de escurrir y secar bien los trozos de piña para evitar que añadan exceso de humedad a la tarta de queso.
1/4 de taza de salsa de caramelo: Un chorrito de salsa de caramelo añade una dulzura deliciosa y mantecosa que realza los sabores de la piña y la tarta de queso. Puedes usar caramelo comprado en tienda o hacer el tuyo propio.
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Instrucciones
1. Precalienta el horno
Precalienta el horno a 350°F (175°C) y forra un molde para magdalenas de 12 tazas con forros de papel. Los forros aseguran que los pasteles de queso no se peguen y facilitan la limpieza.

2. Preparar la corteza

En un bol mediano, mezcla las migas de galleta Graham y mantequilla derretida hasta que estén recubiertas uniformemente y parezcan arena húmeda. Divide la mezcla de forma uniforme entre los moldes forrados para magdalenas, presionándola firmemente con el dorso de una cuchara o el fondo de un vaso pequeño. Esto crea la base robusta que mantendrá unida la tarta de queso. Una masa firme asegura que cada bocado empiece con un contraste crujiente con el relleno cremoso.

3. Haz el relleno de tarta de queso

En un bol grande para mezclar, bate el queso crema ablandado y el azúcar granulado hasta que queden suaves y cremosos. Es importante que el queso crema esté a temperatura ambiente para evitar grumos. Cuando la mezcla esté suave, añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada añadido. Por último, remueve el extracto de vainilla para añadir una fragancia profunda de sabor.

4. Montar los pasteles de queso
Coloca la mezcla de tarta de queso de forma uniforme en los moldes para magdalenas preparados, llenándolos cada uno hasta unos tres cuartos. Añade unos trozos de piña encima de cada tarta de queso, presionándolos suavemente contra el relleno.

5. Hornear

Hornea los mini cheesecakes en el horno precalentado durante 20-25 minutos, o hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tenga un ligero movimiento de cabeza. Seguirán firmándose a medida que se enfríen. Una vez horneado, saca el molde de magdalenas del horno y deja que los pasteles de queso se enfríen completamente en el molde.

6. Enfriar y servir

Después de enfriar, refrigera los pasteles de queso al menos 4 horas o toda la noche para que se fermenten. Justo antes de servir, rocía cada uno con salsa de caramelo para ese toque final de dulzura. También puedes añadir hojas de cerezo marrasquino o menta para un toque decorativo de color.

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