Aunque la mayoría de las personas que contraen toxoplasmosis no presentan síntomas graves, quienes padecen enfermedades preexistentes pueden sufrir complicaciones como fiebre, fatiga, dolores musculares y, en casos graves, problemas neurológicos. Para las personas embarazadas, la infección puede suponer riesgos importantes para el desarrollo fetal.
Prevención y cuidados:
La buena noticia es que existen varias medidas que puede tomar para reducir el riesgo de contraer enfermedades como la toxoplasmosis al compartir la cama con su gato.
Mantenga una higiene adecuada: asegúrese de limpiar la caja de arena de su gato con regularidad, preferiblemente una vez al día. Esto ayudará a reducir la cantidad de quistes en las heces y disminuirá el riesgo de contagio.
