La receta de calabacín más deliciosa. ¡La cocinarás todos los días! ¡Cena en 10 minutos!

Ingredientes:
1 calabacín en rodajas
Sal al gusto
Aceite de oliva
1 cebolla finamente picada
Aceite de girasol
1 zanahoria picada
1 pimiento amarillo picado
1 pimiento rojo picado
Pimienta negra al gusto
3 huevos
300 ml de leche
30 ml de aceite de oliva
5 cucharadas de harina
10 gramos de levadura química
1 diente de ajo picado
Grasa vegetal (para engrasar)
Eneldo picado
150 gramos de queso rallado
2 cucharadas de mayonesa
1 cucharadita de yogur
Un chorrito de zumo de limón
Pimienta negra al gusto
Cebolleta picada
Instrucciones:
Precalentar el horno a 180 °C (aproximadamente 350 °F).
Colocar las rodajas de calabacín en un bol, espolvorear con sal y dejar reposar durante 10 minutos. Esto ayudará a que el calabacín escurra el agua.

 

 

 

En una sartén a fuego medio, añade un chorrito de aceite de oliva y aceite de girasol. Agrega la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente.
A la cebolla, añade la zanahoria picada, el pimiento amarillo y el pimiento rojo.

 

 

 

Sazona con sal y pimienta negra al gusto. Tapa y deja cocinar a fuego medio de 5 a 7 minutos.
Mientras se cocinan las verduras, presiona las rodajas de calabacín entre papel absorbente para eliminar el exceso de agua.
Agrega el calabacín a la sartén con las demás verduras y mezcla bien.

 

 

 

Continúa cocinando a fuego medio durante 15 minutos más.
En un bol, bate los huevos, la leche y 30 ml de aceite de oliva. Incorpora poco a poco la harina y la levadura en polvo, batiendo hasta que estén bien integrados. Luego, incorpora el ajo picado y una cantidad generosa de eneldo picado.
Engrasa una fuente para horno con grasa vegetal. Vierte las verduras cocidas en la fuente y luego vierte la mezcla de huevo sobre ellas. Espolvorea el queso rallado por encima.

 

 

 

Hornee en el horno precalentado durante 35-40 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y la cazuela esté cuajada.
Mientras se hornea la cazuela, prepare la salsa mezclando mayonesa, yogur, un chorrito de jugo de limón, pimienta negra y cebollino en un tazón pequeño.
Una vez horneada, retire la cazuela de calabacín del horno y déjela enfriar un poco.
Sirva la cazuela de calabacín caliente con la salsa preparada aparte.