Hoy, este pavimento siente unos pasos que caminan desde hace más de un siglo. A mis 103 años, estas manos ya sostuvieron las manos de hijos y nietos, ya despidieron amigos, ya cocinaron muchos almuerzos de domingo. He visto al mundo cambiar tantas veces que ya perdí la cuenta: desde la radio que sonaba en la sala hasta el celular que estás usando ahora para verme. No sé cuánto tiempo me queda, y justamente por eso celebro cada amanecer como un regalo. Mi cumpleaños de hoy es sencillo: un vestido cómodo, mi bastón y esta sonrisa terca que insiste en quedarse. No pido regalos caros, viajes ni una gran fiesta. Solo pido una cosa: una palabra tuya. Si este post llegó hasta ti, deja un “feliz cumpleaños”, una oración o un corazón en los comentarios. A los 103 años, cada mensaje es como un abrazo que atraviesa la pantalla y llega directo a mi pecho. Voy a leer todo con calma, agradeciendo en silencio por seguir aquí, respirando, sintiendo el viento en el rostro y la vida dentro de mí. Gracias por regalar un minuto de tu vida para celebrar la mía.

103 Años de Vida: Un Cumpleaños que Celebra el Simple Milagro de Existir

Hoy, este pavimento siente unos pasos que caminan desde hace más de un siglo. A mis 103 años, estas manos ya sostuvieron las manos de hijos y nietos, ya despidieron amigos, ya cocinaron muchos almuerzos de domingo. He visto al mundo cambiar tantas veces que ya perdí la cuenta: desde la radio que sonaba en la sala hasta el celular que estás usando ahora para verme.

No sé cuánto tiempo me queda, y justamente por eso celebro cada amanecer como un regalo. El cumpleaños de hoy es sencillo: un vestido cómodo, mi bastón y esta sonrisa terca que insiste en quedarse. No pido regalos caros, viajes ni una gran fiesta. Solo pido una cosa: una palabra tuya.

Si este mensaje llegó hasta ti, deja un “feliz cumpleaños”, una oración o un corazón. A los 103 años, cada gesto es como un abrazo que atraviesa la pantalla y llega directo al pecho. Voy a leer todo con calma, agradeciendo en silencio por seguir aquí, respirando, sintiendo el viento en el rostro y la vida dentro de mí.

Gracias por regalar un minuto de tu vida para celebrar la mía. 💛

vedere il seguito alla pagina successiva