Hoy cumplí 102 años. No desperté con una gran celebración, sino con silencio, recuerdos y mucha gratitud. He vivido 102 años llenos de historias. He visto cambiar el mundo, he despedido a personas queridas, he conocido la alegría sencilla y también el dolor profundo. Aprendí a seguir adelante incluso cuando la vida fue dura. Mis manos guardan las marcas del trabajo, del cuidado y del amor. Mis ojos han llorado muchas veces, pero también han sabido sonreír cuando parecía imposible. Y aun así… aquí sigo. Hoy no pido regalos. Solo un “feliz cumpleaños”. Una palabra amable. Una bendición. Porque a veces, lo más pequeño es lo que más abriga el corazón. Gracias por recordarme hoy.

oy cumplí 102 años.
No desperté con una gran celebración, sino con silencio, recuerdos y mucha gratitud.

He vivido 102 años llenos de historias. He visto cambiar el mundo, he despedido a personas queridas, he conocido la alegría sencilla y también el dolor profundo. Aprendí a seguir adelante incluso cuando la vida fue dura.

Mis manos guardan las marcas del trabajo, del cuidado y del amor. Mis ojos han llorado muchas veces, pero también han sabido sonreír cuando parecía imposible. Y aun así… aquí sigo.

Hoy no pido regalos.
Solo un “feliz cumpleaños”.
Una palabra amable. Una bendición.

Porque a veces, lo más pequeño es lo que más abriga el corazón.

vedere il seguito alla pagina successiva

vedere il seguito alla pagina successiva