Ellas lo antes posible

Las venas azules en las manos son, en la mayoría de los casos, un fenómeno normal influenciado por factores como el tono de piel, la edad, la constitución corporal o la actividad física. Sin embargo, en determinadas situaciones, también pueden reflejar un problema médico subyacente, como las varices o la insuficiencia venosa.

Por esta razón, es fundamental prestar atención a los síntomas acompañantes: dolor, inflamación, cambios en la piel o cicatrización lenta. Ante cualquiera de estas señales, la consulta médica se vuelve esencial para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

En definitiva, las venas visibles no siempre son un motivo de alarma, pero escuchar a tu cuerpo y buscar ayuda profesional cuando algo parece inusual es la mejor manera de proteger tu salud.