Remoja la uña afectada en esta solución durante 15-20 minutos.
Al terminar, seca meticulosamente con una toalla limpia, prestando especial atención entre los dedos.
Una vez seca, aplica el Bálsamo Concentrado para sellar el tratamiento.
Frecuencia: 1 vez al día, preferiblemente por la noche.
El Secreto Real: La Constancia y los Cuidados Complementarios
Las recetas son poderosas, pero sin disciplina, el hongo se defenderá. Sigue estas indicaciones al pie de la letra:
Sé Constante: Los resultados no son inmediatos. Debes ver cómo la uña nueva crece sana desde la cutícula. Esto puede tomar de 6 a 12 meses. No abandones.
Limpieza y Sequedad Extrema: Después de lavarte, sécalos con una toalla exclusiva y hasta con un secador de pelo en modo frío. La humedad es tu enemiga.
Herramientas de Aseo Personal: Ten una lima y unas tijeras dedicadas exclusivamente a la uña infectada. Límpialas con alcohol después de cada uso para evitar la auto-reinfección.
Desinfección del Calzado: Rocía el interior de tus zapatos con un spray antifúngico o polvos de talco con propiedades similares. Déjalos airear al sol.
Calcetines de Materiales Naturales: El algodón o la lana merino permiten que la piel transpire mejor que los materiales sintéticos.
Recuperar unas uñas sanas no es solo una cuestión estética; es un acto de autocuidado y de recuperación de la confianza. Cada aplicación de tu “Rompe Hongos” casero es un paso firme hacia ese objetivo. Conoce los ingredientes, prepara tus recetas con dedicación y, sobre todo, mantén la fe en el proceso. Tu perseverancia será la clave que destape el frasco de la victoria y te permita volver a lucir tus uñas con orgullo. ¡El poder para cambiar está, literalmente, en tus manos!
