Escherichia coli (E. coli)
Salmonela
Estafilococo áureo
Helicobacter pylori (asociado con úlceras y gastritis)
Listeria monocytogenes
Pseudomonas aeruginosa
Mycobacterium tuberculosis
Esto hace que el ajo sea una alternativa natural y eficaz para reforzar el sistema inmunológico y prevenir infecciones.
Beneficios del ajo para la salud
Además de su efecto antibacteriano, el ajo ofrece numerosos beneficios:
Fortalece el sistema inmunológico
Reduce la presión arterial
Mejora la circulación sanguínea
Previene enfermedades cardiovasculares
Posee propiedades antifúngicas y antivirales.
Es un antioxidante y antiinflamatorio.
¿Cómo consumir ajo para beneficiarte de sus propiedades?
Ajo crudo
: La alicina se activa al triturar o picar el ajo crudo. Idealmente:
Para obtener más información, continúe en la página siguiente
Machacar 1 o 2 dientes de ajo
Déjalo reposar durante 10 minutos.
Consumir directamente o con un poco de miel o pan.
Una infusión
Hervir agua y añadir ajo machacado, jengibre y limón.
Ideal para resfriados, gripes o infecciones respiratorias.
Evite cocinarlo demasiado.
El calor destruye la alicina, así que es mejor añadir el ajo al final de la cocción o consumirlo crudo.
Precauciones y contraindicaciones
Aunque el ajo es seguro para la mayoría de las personas, debe consumirse con moderación:
Puede causar mal aliento o irritación gástrica.
No se recomienda en grandes cantidades si está tomando anticoagulantes.
Consulte a su médico si está embarazada, amamantando o bajo tratamiento médico.
Conclusión: El ajo, tu aliado natural contra las bacterias.
Incorporar ajo a tu dieta diaria no solo mejora el sabor de tus comidas, sino que también protege tu salud. El ajo elimina hasta 14 tipos de bacterias, fortalece tu sistema inmunitario y actúa como un auténtico antibiótico natural sin efectos secundarios graves.
