
Dulce de nueces de Oklahoma a la antigua
2. Preparar la base del caramelo
En una cacerola de fondo grueso, combine 4 tazas de azúcar, crema de leche, mantequilla y bicarbonato de sodio. Remueva hasta que todo esté bien mezclado.
3. Cocinar hasta el punto de bola blanda
Coloque la cacerola a fuego medio. Remueva constantemente mientras la mezcla hierve, luego reduzca el fuego a medio-bajo. Continúe cocinando, removiendo ocasionalmente, hasta que la mezcla alcance los 116 °C (240 °F) en un termómetro de caramelo (punto de bola blanda).
4. Añadir el sabor y las nueces
Retire del fuego y agregue la vainilla y las nueces picadas. Mezcle bien para que las nueces se incorporen uniformemente a la mezcla de caramelo.
5. Verter y enfriar
Vierta con cuidado la mezcla caliente sobre el molde preparado. Use una espátula para extenderla en una capa uniforme. Deja enfriar completamente a temperatura ambiente hasta que esté firme.
6. Corta y sirve
Una vez que esté completamente firme, corta el caramelo en cuadrados o trozos pequeños. Para guardarlo o regalarlo fácilmente, envuelve cada pieza en papel encerado o celofán.
Sugerencias para servir
Este caramelo se disfruta mejor a temperatura ambiente, ya sea como un dulce después de una comida o acompañado de café o té durante un momento de relax.
Consejos y variaciones de la receta
Prueba con diferentes frutos secos: Si bien las nueces pecanas y las nueces son clásicas, puedes probar con almendras, avellanas o anacardos para darle un toque diferente.
Toque dulce y salado: Espolvorea una pizca de sal marina en escamas sobre el caramelo justo antes de que se endurezca para un sabor equilibrado.
Un toque especial: Añade una cucharada de bourbon o ron especiado después de retirar del fuego para un sabor más sofisticado.
Un regalo perfecto: Envuelve las piezas individualmente en papel encerado decorativo y colócalas en latas o cajas para un regalo navideño casero.
Consideraciones finales
Los dulces de nueces de Oklahoma combinan sencillez y placer en cada bocado. Con solo unos pocos ingredientes y un poco de dedicación, puedes crear un dulce perfecto para fiestas, reuniones o noches tranquilas en casa. ¡Prepara una tanda y disfruta de su crujiente sabor a mantequilla que ha perdurado a través del tiempo!