Por suerte, no necesitas herramientas sofisticadas para purificar tu ambiente. Un método ancestral utiliza ingredientes sencillos: vinagre blanco, sal marina, agua y aceite esencial de salvia blanca. Estos son los pasos a seguir:
Ingredientes necesarios:
2 cucharadas de vinagre blanco,
2 a 3 cucharadas de sal marina,
500 a 750 ml de agua (2 a 3 vasos),
4 gotas de aceite esencial de salvia blanca .
Instrucciones:
Vierta la sal marina en un vaso o frasco.
Añada el agua, el vinagre blanco y el aceite esencial de salvia, sin mezclar.
Coloque el recipiente en un rincón tranquilo de la habitación, fuera del alcance de los niños, y déjelo reposar durante 24 horas.
Nota: Si el líquido permanece inalterado, la energía de la habitación está equilibrada. Sin embargo, cualquier cambio de color o textura indica la absorción de energía negativa. En este caso, deseche el contenido lejos de su hogar, preferiblemente en la tierra, para que la naturaleza pueda reciclar estas energías. Repita el proceso hasta que la mezcla se mantenga estable.
Las virtudes de la salvia: un remedio tradicional
Desde la antigüedad, la salvia blanca es reconocida por sus propiedades purificadoras. Utilizada en rituales de protección y sanación, también ayuda a calmar la mente reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo. ¡Una valiosa aliada para purificar tu hogar!
Purifica cada habitación: un hogar lleno de energía positiva.
Para una purificación completa, coloca un recipiente en cada habitación de tu casa. Presta especial atención a las zonas donde se perciba una atmósfera densa. Este proceso puede tardar unos días, pero los beneficios merecen la pena: redescubrirás un hogar sereno y revitalizante.
Transforma tu hogar en un remanso de paz
. Tu hogar es tu santuario. Al eliminar las energías negativas, creas un ambiente armonioso que propicia la relajación y la felicidad. Prueba este método sencillo y natural: ¡tiene el potencial de transformar tu vida diaria!
