Mucho antes de los geles energéticos y las proteínas en polvo, culturas enteras confiaban en la simplicidad de los dátiles mezclados con mantequilla o ghee. Esta combinación no era un postre: era alimento, medicina y ritual diario de fuerza y recuperación.
Un par milenario con propósito
En Oriente Medio, el Mediterráneo y el sur de Asia, los dátiles con mantequilla eran esenciales para:
Guerreros antes de la batalla
Agricultores y trabajadores de jornada larga
Niños y ancianos recuperándose de la debilidad
Mujeres tras el parto
Viajeros en desiertos
Denso en calorías, fácil de digerir y de energía duradera, este dúo era la receta ancestral para fuerza y bienestar.
