
Casi nadie sabe por qué los troncos de árboles se pintan de blanco
Protección frente a roedores
En épocas frías, cuando hay escasez de alimento, conejos, roedores e incluso ciervos pueden roer el tronco de los árboles. Este comportamiento puede causar daños serios —incluso llegar a matar la planta. La pintura blanca, junto con la textura que esta aporta y, en algunos casos, la adición de aceites esenciales de menta o ajo, resulta suficiente para ahuyentar a estos visitantes indeseados. Es un método sencillo, eficaz y totalmente natural.
¿Qué tipo de pintura usar y cuándo aplicarla?
No sirve cualquier pintura blanca. Lo ideal es utilizar productos específicos para uso agrícola, que estén formulados con cal, arcilla o látex hortícola. Estas formulaciones ecológicas permiten que el tronco respire y ofrecen una buena protección frente a los agentes externos. La aplicación debe realizarse con brocha, cubriendo el tronco hasta aproximadamente 50 centímetros de altura.
IMPORTANTE: El mejor momento para pintar es al final del otoño o al inicio del invierno, antes de las primeras heladas.
En resumen: pintar los troncos de los árboles de blanco no es solo una cuestión estética. Es una práctica de jardinería tradicional que protege al árbol de temperaturas extremas, insectos, hongos, humedad y roedores, favoreciendo su salud y desarrollo.
¡Si estás a cargo de árboles jóvenes o de un huerto, esta es una medida simple que puede marcar una gran diferencia!