Berenjenas crujientes y fritas

Nos encantan las Berenjenas crujientes y fritas para acompañar algo “frito” y así meter algo de verdura.

La verdad es que esta receta ha sido todo un descubrimiento. Se la vi a Julia y se me metió en la cabeza. He tardado cero coma cero en hacerla y lo mismo casi en publicarla porque debéis de hacerla pero ya.

En la preparación lleva varios trucos que hacen que queden así de ricas y super crujientes. Tres pasos que hacen que esto sea posible, que obtengamos unas berenjenas fritas crujientes.

Lo que no se es cuánto aguantan porque fue ponerlas en la mesa y volar literalmente.

En mi caso fueron a la mesa junto a unas deliciosas croquetas de pollo de la tita Luisa pero además esta vez hechas por ella que sus sobrinos dicen que son las mejores y ella los mima siempre que puede.

Además un alioli casero que está para chuparse los dedos.

En casa gustan mucho las berenjenas, en realidad a mí me encantan. Por eso hay bastantes recetas entre las que os destaco las Berenjenas Hasselback con panceta o las berenjenas rellenas de setas y sobrasada o las berenjenas rellenas de pisto o el pastel de tortillas de berenjenas.

Ahora vamos con la receta y recordad hacerla con todos los pasos, ya me contaréis si os gustan o no.

Berenjenas crujientes y fritas

Curiosidades sobre las berenjenas:

¿Qué nos aporta la berenjena?

La berenjena nos aporta vitaminas como la B1, también es rica en folate, magnesio, cobre manganeso y tiene una gran cantidad de fibra, lo que nos facilita la digestión y nos ayuda a prevenir enfermedades coronarias.

 

Raciones: 4 personas

Tiempo: 50 minutos

Dificultad: Fácil

Ingredientes para elaborar esta rica receta de berenjenas fritas crujientes truco:

  • 2 berenjenas
  • 100 gr de harina de todo uso
  • sal
  • agua
  • un vaso de leche
  • aceite de oliva virgen extra

Berenjenas crujientes y fritas preparación

Como freír berenjenas para que queden crujientes:

  • Lavamos, secamos y cortamos en rodajas muy finas las berenjenas. Yo las he dejado con la piel pero eso va al gusto de cada uno. Las he cortado con mandolina por eso están tan finas y algunas rodajas cortadas sin algún filo pero compensa que queden así de finas aunque no enteras porque son más crujientes.
  • Las ponemos en un bol con agua y bastante sal. Tomarán el sabor de la sal y soltarán el amargor característico de esta verdura. El agua se pondrá oscura es normal completamente. Las dejaremos unos 40 minutos.
  • Pasado el tiempo las escurrimos y las ponemos sobre papel de cocina para que absorban todo el agua y se sequen.
  • En un plato ponemos la leche y en otro plato la harina. Vamos pasando las berenjenas primero por leche y luego por la harina.
  • Ponemos una sartén profunda al fuego con abundante aceite de oliva virgen extra, lo calentamos sin que humee y vamos friendo las berenjenas.
  • Cuando estén doradas por ambos lados las ponemos a escurrir del aceite sobre una fuente con una rejilla. Así soltarán el exceso de aceite y no perderán el crujiente al estar en contacto con el papel absorbente.
  • Vamos haciendo tandas, escurriendo en el colador y poniendo sobre la fuente o plato donde vamos a servirlas.
  • Listas para disfrutar. Nosotros hemos tomado algunas con miel y os aseguro que mucho más buenas solas, impresionantes de ricas y crujientes.