Los buñuelos de manzana son un clásico irresistible, crujientes por fuera, suaves por dentro y con ese aroma cálido que recuerda a hogar. Esta versión es completamente sin gluten, ideal para quienes buscan opciones libres de TACC sin renunciar al sabor.
En pocos minutos, con ingredientes simples y un procedimiento muy fácil, podrás preparar entre 20 y 30 buñuelos perfectos para acompañar una merienda, un mate o un café calentito.
Ingredientes (Todos libres de gluten, sin TACC)
150 g de premezcla sin gluten
1 cucharadita de polvo de hornear
50 g de azúcar
1 huevo
150 cc de leche
1 manzana roja o verde
Canela en polvo a gusto
Azúcar adicional para decorar
Aceite en cantidad necesaria para freír
Cocción: fritos en abundante aceite hasta dorar
Rinde: 20 a 30 buñuelos (dependiendo del tamaño)
Preparación paso a paso
1. Preparar la manzana:
Lava bien la manzana, quítale la piel y rállala fina.
Si prefieres una textura más marcada, también puedes cortarla en cubitos pequeños. Ambas opciones funcionan muy bien.
2. Mezclar los ingredientes secos:
En un bowl, combina la premezcla sin gluten, el polvo de hornear y el azúcar. Mezcla para integrar.
3. Agregar los líquidos:
Incorpora el huevo y la leche.
Mezcla hasta obtener una preparación espesa pero homogénea.
No debe quedar líquida: la textura ideal es similar a una masa para tortitas.
4. Incorporar la manzana y la canela:
Agrega la manzana rallada y perfuma con canela al gusto.
Mezcla bien para distribuirla por toda la preparación.
5. Freír los buñuelos:
Calienta abundante aceite.
Con ayuda de una cuchara, toma pequeñas porciones de masa y déjalas caer suavemente en el aceite caliente.
Fríe hasta que estén bien dorados por todos lados.
Retira y colócalos sobre papel absorbente.
6. Decorar:
Cuando aún estén tibios, pásalos por azúcar sola o mezclada con un toque adicional de canela.
Consejos adicionales
Para textura perfecta:
Si la mezcla queda demasiado líquida, agrega una cucharada extra de premezcla.
Si queda muy firme, incorpora unas gotas más de leche.
Crocantes por fuera, tiernos por dentro:
El aceite debe estar caliente pero no hirviendo.
Si está muy frío, los buñuelos absorben grasa.
Si está demasiado caliente, se queman sin cocinarse bien en el centro.
Manzana ideal:
Las verdes aportan frescura y un toque ácido.
Las rojas, más dulzor natural.
Para un sabor más intenso:
Agrega esencia de vainilla o ralladura de limón a la masa.
Para evitar contaminación:
Si preparas la receta para una persona celíaca, revisa:
Que el aceite sea nuevo o libre de contaminación.
Que todos los utensilios estén bien limpios.
Conclusión:
Estos buñuelos de manzana son rápidos, suaves, aromáticos y totalmente libres de gluten. Con pocos ingredientes y un procedimiento sencillo tendrás una receta ideal para compartir en familia. ¡Se comen tibios, recién hechos, y desaparecen en segundos!
