Un Nuevo Milagro en la Familia: La Bendición de Convertirse en Abuelo
He esperado muchos años para vivir este momento. Vi crecer a mis hijos, los vi salir de casa y construir sus propios caminos. Y, de pronto, Dios puso un pequeño milagro en mis brazos: mi nietita, que nació hoy.
Al mirar su carita tan pequeña y tan perfecta, vuelvo a recorrer mentalmente todo lo que he vivido: las luchas, los días difíciles, las dudas sobre si llegaría a ver a mis hijos convertidos en adultos. Sin embargo, aquí estoy, con una nueva generación durmiendo en mi regazo, como si el tiempo se hubiera detenido solo para nosotros dos.
Ser abuelo es descubrir un amor distinto, silencioso y lleno de gratitud. Ya no corro como antes, pero mi corazón nunca latió tan fuerte como hoy. Cada suspiro de ella parece una oración. Cada movimiento de sus manitas es una petición muda para que yo la cuide, la proteja y rece por su vida.
Si estas palabras llegaron hasta ti, quiero pedirte algo sencillo:
deja una bendición, una palabra de cariño o una oración. No solo por ella, sino por todos los nietos y abuelos que están empezando juntos esta hermosa historia.
Que Dios bendiga a mi nietita y a todos los niños que están llegando a este mundo.
Que nunca les falte amor, brazos que los abracen y buenas personas a su alrededor.
