Pollo con Champiñones y Patatas Fritas

Porciones / número de personas: 4
Tiempo de Preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 35 minutos
Categoría: Aves

Ingredientes para preparar Pollo con Champiñones y Patatas Fritas

800 g de pechuga o contramuslo de pollo sin piel (4 unidades medianas)
300 g de champiñones frescos (3 tazas, laminados)
800 g de patatas para freír (4–5 unidades)
150 g de cebolla (1 unidad mediana)
10 g de ajo (2 dientes)
150 ml de vino blanco (2/3 taza)
200 ml de nata para cocinar (3/4 taza)
250 ml de caldo de pollo (1 taza)
30 g de harina de trigo (2 cucharadas colmadas)
60 ml de aceite de oliva virgen extra (4 cucharadas)
500 ml de aceite suave para freír (2 tazas)
10 g de perejil fresco picado (2 cucharadas)
2 g de pimienta negra molida (1/2 cucharadita)
8 g de sal fina (1 1/4 cucharadita)
1 hoja de laurel (1 unidad)
5 g de pimentón dulce, opcional (1 cucharadita)

Cómo preparar Pollo con Champiñones y Patatas Fritas

Pollo jugoso en salsa cremosa de champiñones con el contraste irresistible de unas patatas fritas crujientes: un plato completo que triunfa en comidas familiares y cenas informales. La salsa, aromatizada con vino blanco y un toque de laurel, envuelve al pollo sin ser pesada, mientras que los champiñones aportan textura y sabor umami. Las patatas, fritas en dos tiempos, quedan doradas por fuera y tiernas por dentro. Perfecto para mojar pan y repetir.

1. Pela las patatas y córtalas en bastones de 1 cm. Enjuágalas y déjalas en agua fría 10–15 minutos para eliminar almidón; así quedarán más crujientes. Escúrrelas y sécalas muy bien con paño o papel.

2. Corta el pollo en trozos de bocado. Mezcla 20 g de harina con 1/2 cucharadita de sal y 1 pizca de pimienta; enharina ligeramente el pollo sacudiendo el exceso. Reserva los otros 10 g de harina para espesar la salsa.

3. Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia. Doura el pollo a fuego medio-alto en tandas, 2–3 minutos por lado, sin cocinarlo del todo. Retira y reserva en un plato para conservar sus jugos.

4. En la misma sartén, añade 1 cucharada de aceite si hace falta y sofríe la cebolla muy picada 5 minutos a fuego medio con una pizca de sal. Incorpora el ajo picado 1 minuto más, sin que se queme.

5. Agrega los champiñones laminados y saltea 4–5 minutos hasta que suelten y evaporen su agua. Si usas pimentón, retira del fuego, espolvorea, mezcla y vuelve al fuego 10 segundos para que no amargue.

6. Espolvorea los 10 g de harina reservados y cocina 1 minuto, removiendo para quitar el sabor a crudo. Vierte el vino, raspa el fondo para desglasar y reduce 2–3 minutos hasta que casi desaparezca el alcohol.

7. Añade el caldo y la hoja de laurel, mezcla y devuelve el pollo con sus jugos. Cocina a fuego suave 8–10 minutos, hasta que el pollo esté tierno y la salsa espese ligeramente.

8. Incorpora la nata, ajusta de sal y pimienta y cocina 2–3 minutos más. Apaga el fuego y espolvorea el perejil picado. Tapa para que repose mientras fríes las patatas.

9. Para las patatas: calienta el aceite suave a 150 °C. Fríe en tandas 5–6 minutos (blanqueado) sin dorar; escurre en rejilla. Sube el aceite a 180 °C y haz una segunda fritura 2–3 minutos hasta dorar. Sala justo al salir.

10. Sirve el pollo con su salsa de champiñones y acompaña con las patatas recién fritas. Truco: si no tienes termómetro, al introducir un trocito de pan debe burbujear con alegría (150 °C) y dorarse en 45–60 s (180 °C).