Tarta Fría de Queso y Dulce de Leche

Porciones / número de personas: 8
Tiempo de Preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 0 minutos
Categoría: Postres

Ingredientes para preparar Tarta Fría de Queso y Dulce de Leche

200 g de galletas tipo María trituradas (≈1 1/2 tazas)
90 g de mantequilla sin sal, derretida (≈6 cucharadas)
500 g de queso crema, a temperatura ambiente (≈2 tazas)
400 g de dulce de leche (≈1 1/3 tazas)
250 ml de nata para montar 35% MG (≈1 taza)
60 g de azúcar glas (≈1/2 taza)
8 g de gelatina en polvo neutra (≈2 1/2 cucharaditas)
50 ml de agua fría, para hidratar la gelatina (≈3 1/2 cucharadas)
5 ml de extracto de vainilla (≈1 cucharadita)
1 pizca de sal fina (≈1/8 cucharadita)
150 g de dulce de leche, para la cobertura (≈1/2 taza)
30 ml de leche entera, para aligerar la cobertura (≈2 cucharadas)
30 g de nueces picadas, opcional (≈1/4 taza)

Cómo preparar Tarta Fría de Queso y Dulce de Leche

Esta tarta fría de queso y dulce de leche es cremosa, sedosa y absolutamente irresistible, perfecta para lucirte sin encender el horno. La base crujiente de galleta contrasta con un relleno suave y aireado que combina el toque salino del queso crema con la dulzura intensa del dulce de leche. Se prepara en pocos minutos y el resto del trabajo lo hace la nevera, ideal para adelantar postre cuando tienes invitados. Con una cobertura brillante de dulce de leche aligerado, cada porción es pura tentación. Además, admite mil remates: nueces tostadas, escamas de chocolate o un toque de sal en escamas. Si te gustan los postres que conquistan a la primera cucharada, esta tarta se convertirá en tu favorita para celebraciones o antojos de fin de semana.

1. Forra la base de un molde desmontable de 20–22 cm con papel de horno. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta obtener textura de arena húmeda.

2. Vierte la mezcla en el molde y presiona con el dorso de una cuchara o un vaso para compactar bien, subiendo ligeramente por los bordes. Enfría 10–15 minutos para que asiente.

3. Hidrata la gelatina espolvoreándola sobre el agua fría y deja que se esponje 5 minutos. Fúndela unos 10–15 s al microondas o al baño María, sin que hierva. Deja templar.

4. Bate el queso crema con el dulce de leche, el azúcar glas, la vainilla y la pizca de sal hasta que quede liso y sin grumos. Truco: el queso a temperatura ambiente evita una mezcla grumosa.

5. Semi-monta la nata fría hasta que apenas forme picos suaves; no la sobrebatas para que la tarta quede sedosa.

6. Templa la gelatina: mezcla 2–3 cucharadas de la crema de queso con la gelatina fundida, integra bien y luego añade esta mezcla al bol principal, batiendo a velocidad baja.

7. Incorpora la nata semi-montada en 2–3 tandas, con movimientos envolventes para no perder aire.

8. Vierte el relleno sobre la base, alisa la superficie y da unos golpecitos suaves al molde para eliminar burbujas. Refrigera al menos 4 horas, mejor toda la noche.

9. Para la cobertura, calienta suavemente el dulce de leche con la leche hasta obtener una salsa fluida. Deja entibiar y vierte sobre la tarta fría. Extiende y decora con nueces si usas.

10. Desmolda pasando un cuchillo fino caliente por el borde, corta con cuchillo limpio y caliente para porciones perfectas. Conserva en nevera hasta 3 días.