Este pastel frío de pollo es una de esas recetas que entran por los ojos y conquistan al primer bocado. A primera vista se muestra firme, bien definido y elegante, sin embargo, al probarlo sorprende por su textura suave y cremosa. Por eso, resulta ideal para celebraciones, comidas familiares o como entrante especial en días calurosos.
Además, su preparación es sencilla y no requiere horno, lo que lo convierte en una opción práctica cuando no apetece cocinar demasiado. Gracias a la combinación de pollo, mayonesa y lechuga, el resultado es equilibrado, fresco y muy agradable. A ello se suma una decoración clásica que recuerda a los pasteles fríos de siempre, llenos de sabor y tradición.
Por otro lado, este pastel frío de pollo destaca por su versatilidad. Puedes adaptarlo fácilmente a lo que tengas en la nevera, añadir otros ingredientes o modificar la presentación sin perder su esencia. De hecho, es una receta que se presta tanto a un uso diario como a ocasiones especiales.
Asimismo, al prepararlo con antelación, ganas tiempo y tranquilidad. Reposa en frío, se asienta bien y mejora su textura, algo que siempre se agradece cuando tienes invitados. Por tanto, es una receta cómoda y agradecida.
En definitiva, estamos ante un plato frío, vistoso y muy sabroso, que combina sencillez y resultado espectacular. Si buscas una receta que siempre funcione, este pastel frío de pollo es una apuesta segura.
Pastel frio de pollo cremoso receta fácil
Pastel frio de pollo cremoso, firme y fácil, ideal como entrante frío y perfecto para preparar con antelación.
Ingredientes de la receta
- 400 g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 4–5 cucharadas de mayonesa
- 1 lechuga pequeña, finamente picada
- 2 huevos cocidos
- 6–8 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 1 cucharada de mostaza suave (opcional)
- Sal al gusto
Para decorar
- Yema de huevo rallada
- Tomates cherry en rodajas
- Aceitunas negras en rodajas
Tiempo de preparación
25 minutos
+ 2 horas de reposo en frío
Preparación del pastel frío de pollo paso a paso
Primero, desmenuza bien el pollo ya cocido y colócalo en un bol amplio. A continuación, añade la lechuga picada muy fina y mezcla con cuidado para que quede bien repartida. Seguidamente, incorpora la mayonesa poco a poco, junto con la mostaza si decides usarla, y mezcla hasta obtener una crema homogénea pero consistente.
Después, pica los huevos cocidos, reservando una yema para la decoración. Incorpora los huevos al relleno, ajusta de sal y vuelve a mezclar. En este punto, el relleno del pastel frío de pollo debe quedar cremoso pero no líquido.
Ahora, forra un molde rectangular con film transparente. Coloca una capa de pan de molde en la base y cúbrela con parte del relleno. Luego, alterna capas de pan y mezcla hasta terminar, finalizando con pan.
Por último, cubre con film, presiona ligeramente y lleva a la nevera al menos dos horas. Antes de servir, desmolda con cuidado y decora al gusto.
Consejos para que el pastel frío de pollo quede perfecto
Usa mayonesa espesa, así el pastel mantendrá mejor la forma
Pica la lechuga muy fina, para una textura más uniforme
Déjalo reposar el tiempo suficiente, el frío es clave para que quede firme
Presiona ligeramente al montar, sin aplastar en exceso
Con qué acompañar el pastel frío de pollo
Este pastel combina muy bien con una ensalada de tomate, espárragos blancos o incluso una crema fría. Además, unas tostadas o picos le aportan un contraste crujiente delicioso.
Cómo conservar el pastel frío de pollo
Guárdalo en la nevera, bien tapado, hasta 48 horas. No se recomienda congelarlo, ya que la mayonesa puede perder textura.
Variantes de la receta
- Con atún, sustituyendo parte del pollo
- Con piña, para un toque más fresco
- Con aguacate, aportando cremosidad natural
- Con zanahoria rallada, para más color y textura
