¡Una receta increíblemente fácil con solo harina, agua caliente y un vaso!

Si te gusta el hojaldre pero querés una versión casera, rendidora y sin ingredientes raros, esta receta te va a encantar. Se prepara con lo que siempre tenemos en casa, queda suave, dorada y con un perfume a manteca irresistible. Es ideal para acompañar el mate, para desayunar los domingos o para sorprender a la familia en una merienda especial.

Ingredientes (versión argentina)

  • 1 cucharadita y media de sal fina (aprox. 9 g)

  • 2 tazas de agua bien caliente (aprox. 400 ml)

  • 1 huevo (separar la yema para pincelar al final)

  • 6 tazas de harina 000 (aprox. 640 g, agregar de a poco según absorción)

  • 190 g de manteca pomada (blanda)

Nota: La cantidad de harina puede variar según la marca y la humedad, agregala despacio hasta lograr una masa suave que no se pegue en los dedos.

Preparación paso a paso

1. Preparar la masa base

En un bol amplio colocá el agua caliente, la sal y el huevo (sin la yema). Mezclá y comenzá a sumar la harina de a poco. Integrá hasta formar una masa homogénea, suave y que no se pegue a las manos.

Amasá unos minutos hasta que esté lisa. Tapala con un repasador limpio y dejala descansar 10 minutos.

2. Dividir y estirar

Separá la masa en 3 partes iguales. Estirá cada una del tamaño de un plato de comida. Entre capa y capa, espolvoreá un poco de almidón (puede ser de maíz) y apilalas una sobre otra. Luego, estirá lo más fino posible.

Sepáralas nuevamente con cuidado.

3. Incorporar la manteca y plegar

Tomá una de las planchas, extendela y untala con manteca blanda. Repetí el proceso: estirar + manteca.

Tomá los bordes de la masa, estiralos un poco y plegá como si fuera un libro, tal como se hace en las masas hojaldradas.

Tapá y llevá al freezer 25 minutos para que la manteca vuelva a afirmarse.

4. Formado final

Retirá del frío, estirá bien fino. Cortá la masa a la mitad, volvé a plegar y estirá suavemente.

Cortá las piezas con un cortante o el borde de un vaso. Los recortes que queden volvé a unirlos, formá nuevamente y cortá.

Colocá las piezas sobre una placa limpia.

5. Dorado perfecto

Pincelá con la yema que reservaste.
Llevá a un horno precalentado a 190 °C y cociná entre 35 y 40 minutos, hasta que estén dorados y hojaldrados.

¡Y listo! Vas a sentir el aroma a manteca apenas abra el horno.

Consejos y Recomendaciones

  • Harina: si tenés harina 0000 también sirve, pero con 000 queda más firme y fácil de trabajar.

  • Reposo: respetá los tiempos, sobre todo el frío. Es clave para que se formen las capas.

  • Manteca: debe estar blanda, no líquida. Si se derrite demasiado, llevá la masa un rato a la heladera.

  • Almidón: usá muy poquito, solo para que las capas no se peguen entre sí.

  • Horno: cada horno es un mundo; si ves que se tuestan muy rápido, bajá un poco la temperatura.

 

 

 

Esta masa hojaldrada casera es simple, económica y queda increíble. Con paciencia y buenos descansos, vas a obtener capas finas, suaves y con un sabor espectacular. Ideal para usar en facturas, panes dulces, salados o lo que se te ocurra.

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