Por suerte, no necesitas herramientas sofisticadas para purificar tu ambiente. Un método ancestral utiliza ingredientes sencillos: vinagre blanco, sal marina, agua y aceite esencial de salvia blanca. Estos son los pasos a seguir:
Ingredientes necesarios:
2 cucharadas de vinagre blanco,
2 a 3 cucharadas de sal marina,
500 a 750 ml de agua (2 a 3 vasos),
4 gotas de aceite esencial de salvia blanca .
Instrucciones:
Vierta la sal marina en un vaso o frasco.
Añada el agua, el vinagre blanco y el aceite esencial de salvia, sin mezclar.
Coloque el recipiente en un rincón tranquilo de la habitación, fuera del alcance de los niños, y déjelo reposar durante 24 horas.
Nota: Si el líquido permanece inalterado, la energía de la habitación está equilibrada. Sin embargo, cualquier cambio de color o textura indica la absorción de energía negativa. En este caso, deseche el contenido lejos de su hogar, preferiblemente en la tierra, para que la naturaleza pueda reciclar estas energías. Repita el proceso hasta que la mezcla se mantenga estable.
