Las medialunas son un clásico irresistible en cualquier mesa: suaves, tiernas, dulces y perfectas para acompañar un buen mate, café con leche o un chocolate caliente. Sin embargo, quienes deben evitar el gluten muchas veces se encuentran con opciones secas, densas o costosas.
Por eso, esta receta es una excelente alternativa casera: no necesita técnicas complicadas, los ingredientes son fáciles de conseguir y el resultado final es sorprendentemente esponjoso. Se basa en la combinación equilibrada de premezcla sin gluten, levadura y manteca, logrando una miga suave y húmeda, muy similar a la medialuna tradicional.
Si buscas preparar medialunas libres de gluten (sin TACC) para disfrutar en familia, llevar al trabajo o acompañar el desayuno del domingo, esta versión paso a paso te va a encantar.
Ingredientes (todos libres de gluten — sin TACC)
10 g de levadura en polvo (asegúrate de que sea libre de gluten)
1 cucharadita de azúcar (para activar la levadura)
100 cc de agua tibia (para espumar la levadura)
500 g de premezcla sin gluten
100 g de azúcar
100 g de manteca a temperatura ambiente
1 huevo
Esencia de vainilla a gusto
1 cucharadita de polvo de hornear
100 cc de leche
Rendimiento: 12–14 medialunas (dependiendo del tamaño que les des).
Preparación paso a paso
1. Espumar la levadura
En un recipiente pequeño, mezcla los 10 g de levadura con la cucharadita de azúcar y los 100 cc de agua tibia. Deja reposar durante unos minutos hasta que empiece a formarse espuma. Esto indica que la levadura está activa. Este paso es esencial para que la masa fermente correctamente.
2. Mezclar los ingredientes secos
En un bol grande, coloca la premezcla sin gluten, los 100 g de azúcar restante, el polvo de hornear y —si tu premezcla no lo incluye— podés considerar añadir goma xántica (esto ayuda a mejorar la textura y que no se deshagan las medialunas).
Mezcla bien para que todo quede homogéneo.
3. Formar la masa
Agrega al bol la manteca a temperatura ambiente, el huevo, la esencia de vainilla, la leche y la levadura espumada. Integra todo hasta formar una masa. La textura ideal debe ser suave, algo pegajosa, pero manejable. Si está demasiado húmeda, podés espolvorear un poco más de premezcla, pero con moderación: una masa demasiado seca dará medialunas duras.
Tapa la masa con film transparente y déjala descansar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen. Esto puede llevar entre 40–60 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente.
4. Dar forma a las medialunas
Una vez que la masa haya leudado, desgasifica suavemente (apretando con las manos para liberar el aire). Sobre una superficie apenas enharinada, estira la masa con un palo de amasar hasta un grosor de unos 3-5 mm.
Corta triángulos (base ancha, punta fina). Tomando cada triángulo por la base, enrolla hacia la punta formando la clásica forma de medialuna. Podes ajustar el tamaño según cuántas quieras hacer; para 12–14, hacelos medianos.
Colócalas en una bandeja para horno, separadas entre sí, con la punta hacia abajo para que mantengan la forma durante el levado final.
5. Leudar por segunda vez y hornear
Tapa las medialunas con film (o un paño limpio) y deja que leuden unos 20-30 minutos más, hasta que casi dupliquen su tamaño. Mientras tanto, precalentar el horno a 200 °C.
Cuando estén listas para hornear, coloca la bandeja en el horno fuerte durante aproximadamente 20 minutos, hasta que estén doradas por fuera.
Consejos adicionales para mejores medialunas sin gluten
Usa ingredientes certificados sin gluten: especialmente levadura, premezcla y esencia. Esto asegura que sean realmente aptas para celíacos.
No reemplaces la manteca por aceite en esta receta: la manteca aporta sabor, suavidad y consistencia clásica de medialuna; muchas recetas alternativas con aceite no logran la misma textura.
Respeta los tiempos de levado: tanto el primer levado de la masa como el segundo (una vez formadas las medialunas) son claves. Si las metes al horno sin que hayan fermentado bien, van a quedar densas.
Maneja la masa con suavidad: al desgasificar y dar forma, no uses demasiada harina extra, ya que eso las puede resecar. Una masa algo pegajosa antes de leudar suele dar mejores resultados.
Para un toque tradicional extra: al sacarlas del horno, podés pincelar las medialunas con un almíbar (agua + azúcar + un toque de vainilla). Esto les dará brillo y un sabor más “de panadería”. Muchos reposteros que hacen medialunas sin gluten usan esta técnica.
Conservación: si no las consumís en el día, hace un frío rápido: déjalas enfriar bien, luego podés congelarlas envueltas individualmente. Al recalentarlas en horno suave por unos minutos, recuperan buena textura.
