Cómo hacer Pizza con masa de espinaca

Una pizza casera siempre es una buena idea, y si además tiene una masa verde, suave y nutritiva, mucho mejor.

Esta versión con espinaca es perfecta para quienes buscan una alternativa más saludable sin perder el sabor y la textura de una buena pizza casera.

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Ingredientes

  • 2 tazas de espinaca fresca (podés usar congelada, bien escurrida)

  • 1 taza de harina integral (o harina sin gluten si preferís)

  • 1 huevo grande

  • ½ taza de agua tibia

  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  • 1 cucharadita de sal

Preparación

  1. Lavá bien las hojas de espinaca y cocinalas en agua hirviendo o al vapor durante 1 o 2 minutos. Escurrilas completamente y secalas con papel de cocina para eliminar toda la humedad.

  2. Colocá la espinaca cocida en un procesador de alimentos junto con el huevo, el aceite de oliva y la sal. Procesá hasta obtener una mezcla homogénea y de color verde intenso.

  3. Agregá de a poco la harina mientras seguís mezclando. Si la masa está demasiado firme, incorporá pequeñas cantidades de agua tibia hasta conseguir una textura maleable, pero que no se pegue en las manos.

  4. Pasá la masa a una mesada enharinada y amasá durante unos 5 minutos hasta que quede elástica. Cubrila con un paño limpio y dejala descansar 20 minutos para que tome cuerpo.

  5. Una vez descansada, estirá la masa con un palo hasta el grosor deseado. Si querés una pizza crocante, dejala fina; si preferís una base más suave, dejala un poco más gruesa.

  6. Colocá la masa sobre una bandeja aceitada y llevá a un horno precalentado a 200 °C durante 8 a 10 minutos para prehornearla.

  7. Retirá del horno, añadí tu salsa favorita, queso y los ingredientes que más te gusten. Volvé a hornear hasta que el queso se derrita y los bordes estén dorados.

Tips y consejos:

  • Escurrí muy bien la espinaca para evitar que la masa quede húmeda o se rompa.

  • Si querés una masa más aireada, agregá una pizca de polvo de hornear.

  • Podés usar harina común o una mezcla de avena molida y harina integral para variar la textura.

  • Para una opción sin huevo, reemplazalo por 2 cucharadas de puré de papa o de linaza hidratada.

  • Esta misma masa sirve para hacer minipizzas, tartas saladas o canastitas rellenas.

Una pizza colorida, liviana y llena de sabor que combina lo mejor de lo saludable con todo el placer de la cocina casera.

Ideal para sorprender y disfrutar sin culpa.

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