Mi Mama Dice Que Soy Tan Bonita Comu Tu

 ella escucha la misma frase: «Eres tan bonita como ellos, como todos, como el mundo que Dios soñó.» Hoy mi hija pidió algo diferente: «Mamá, ¿escribes para ellos lo que me dices a mí?» Y aquí estoy. Soy mamá de una niña con síndrome de Down y, desde que nació, he aprendido a elegir mejor mis palabras. Porque sé que el mundo no siempre será amable, pero yo sí puedo serlo. Sé que habrá miradas raras, comentarios en voz baja, silencios que duelen. Por eso, en casa me puse una misión: llenar su corazón de tanto amor que ninguna crítica de afuera encuentre lugar donde quedarse. Cuando miras su foto, no estás viendo un «informe», un «diagnóstico», un «problema». Estás viendo a una niña que ama bailar en la sala, comer pastel con mucho relleno y lanzarse a mis brazos cuando el día se siente demasiado grande. Estás viendo una sonrisa que no cabe en una simple leyenda. Si algún día te cruzas con una niña como la mía, acuérdate de esto: un elogio nunca es solo un elogio. A veces es el remiendo que salva todo un día. Dile que es hermosa, que su sonrisa ilumina, que su forma única de ser le hace bien al mundo. Porque aquí en casa ella crece escuchando que es tan bonita como tú. Y deseo de corazón que tú también crezcas escuchando eso de alguien. Que aprendamos a mirarnos con más ternura y a mirar a los demás con todavía más respeto.

Todos los días, antes de salir de casa, ella escucha la misma frase: «Eres tan bonita como ellos, como todos, como el mundo que Dios soñó.» Hoy mi hija pidió algo diferente: «Mamá, ¿escribes para ellos lo que me dices a mí?» Y aquí estoy.

Soy mamá de una niña con síndrome de Down y, desde que nació, he aprendido a elegir mejor mis palabras. Porque sé que el mundo no siempre será amable, pero yo sí puedo serlo. Sé que habrá miradas raras, comentarios en voz baja, silencios que duelen. Por eso, en casa me puse una misión: llenar su corazón de tanto amor que ninguna crítica de afuera encuentre lugar donde quedarse.

Cuando miras su foto, no estás viendo un «informe», un «diagnóstico», un «problema». Estás viendo a una niña que ama bailar en la sala, comer pastel con mucho relleno y lanzarse a mis brazos cuando el día se siente demasiado grande. Estás viendo una sonrisa que no cabe en una simple leyenda.

Si algún día te cruzas con una niña como la mía, acuérdate de esto: un elogio nunca es solo un elogio. A veces es el remiendo que salva todo un día. Dile que es hermosa, que su sonrisa ilumina, que su forma única de ser le hace bien al mundo. Porque aquí en casa ella crece escuchando que es tan bonita como tú. Y deseo de corazón que tú también crezcas escuchando eso de alguien.

Que aprendamos a mirarnos con más ternura y a mirar a los demás con todavía más respeto.

vedere il seguito alla pagina successiva