Viajar después de los 70 años es una experiencia maravillosa: renueva el espíritu, mantiene la mente activa y permite disfrutar la vida con libertad.
Pero los geriatras advierten que, aunque viajar es beneficioso, existen peligros silenciosos y poco conocidos que pueden afectar gravemente la salud del adulto mayor si no se toman precauciones.
Muchos de estos riesgos no son visibles a simple vista, y por eso miles de personas mayores cada año regresan de un viaje con complicaciones que pudieron haberse evitado.
Para protegerte —o proteger a tus padres o abuelos— aquí te dejo los 5 peligros ocultos más importantes, explicados de forma clara y práctica.
La deshidratación silenciosa: el enemigo número uno del adulto mayor
El cuerpo pierde agua más rápido con la edad, pero además la sensación de sed disminuye.
Esto significa que una persona de 70+ puede estar deshidratada sin darse cuenta.
Durante un viaje, especialmente en avión, tren o clima caluroso, la deshidratación puede provocar:
- mareos repentinos
- caída de la presión arterial
- confusión o desorientación
- calambres y debilidad extrema
- riesgo aumentado de desmayos
Los geriatras advierten que muchas hospitalizaciones de viajeros mayores se deben a esto.
¿Qué hacer?
Llevar siempre una botella de agua
Beber antes de tener sed
Evitar alcohol y bebidas muy dulces
En vuelos largos, hidratarse cada 45 minutos
La formación de coágulos sanguíneos en vuelos largos (trombosis venosa profunda)
Este es uno de los peligros más serios y menos comentados.
Después de los 70, las piernas tienden a tener peor circulación, y permanecer sentado varias horas puede provocar la formación de coágulos.
Si un coágulo llega al pulmón (embolia pulmonar), puede ser potencialmente mortal.
Los síntomas pueden aparecer horas o días después del viaje:
- dolor en las pantorrillas
- hinchazón en una sola pierna
- dificultad para respirar
- presión en el pecho
Cómo prevenirlo:
Levantarse y caminar cada 1–2 horas
Usar medias de compresión
Tomar agua antes y durante el viaje
Evitar cruzar las piernas
Mover los tobillos y estirar las piernas mientras estás sentado
Cambios bruscos de temperatura que afectan al corazón y la presión arterial
Los cardiólogos advierten que el cuerpo del adulto mayor no regula la temperatura tan eficazmente como antes.
Viajar a un clima mucho más frío o mucho más caluroso puede causar:
- subidas repentinas de presión
- arritmias
- fatiga extrema
- golpes de calor
- debilitamiento del sistema inmunológico
Por ejemplo, salir de un país cálido hacia un destino con invierno intenso puede ser un shock para el cuerpo.
Cómo prevenirlo:
Llevar ropa por capas
Evitar actividad física intensa los primeros días
Descansar bien la primera noche
Adaptarse al clima progresivamente
