El misterio del parapluie envuelto
Un hombre posa son parapluie contre un banc, et en quelques minutes, celui-ci disparaît sans qu’aucune personne ne s’approche. Sin embargo, el banco está en un espacio abierto, sin ningún caché posible. Le mystère parece incomprensible . Y sin embargo, la solución es totalmente simple: un rafale de vent a empporté le parapluie, sans que l’homme s’en aperçoive. Esta aparente disparición, que puede ser croire sospechada , está en fait l’œuvre de la naturaleza.
La habitación cerrada: una ilusión que debe disiparse
La solución suele estar más cerca de lo que pensamos.
Estos acertijos nos recuerdan que la simplicidad a veces puede ser engañosa . Tendemos a buscar soluciones complicadas a problemas con respuestas obvias. Si lograste resolver estos rompecabezas, ¡felicidades! Si no, no te preocupes: la clave suele estar en la observación, la reflexión y un poco de paciencia. ¿Cuántos de estos acertijos resolviste antes de encontrar las respuestas? ¡Ahora te toca a ti intentar más desafíos!
