Dos días después, Lisa estaba en casa, con los ojos hinchados y apenas había comido. Blessing le sostenía la mano. Su padre caminaba de un lado a otro, preocupado. Una vecina irrumpió con su teléfono:
“¡Lisa, mira las noticias!” El presentador de noticias: “Actualidad en Starlight: el dueño, el Sr. Toby Adamola, trabajaba de encubierto como empleado de mantenimiento. Ascendió a varias personas, incluyendo a Lisa, quien ahora es enfermera jefe”.
“¿Enfermera jefe…?”, susurró Lisa, tapándose la boca con la mano.
“¡Hija mía! ¡Lo lograste!”, gritó su padre con lágrimas de alegría.
Toby no pudo contenerse más.
“Chris, dame la dirección de Lisa”. Su camioneta blanca se detuvo frente al jardín. Entró y abrazó a Lisa.
“Perdóname. No debí haber esperado. Déjame llevarte a ti y a Blessing. Yo cuidaré de ti”. En la mansión, médicos y enfermeras los atendieron. Unos días después, Lisa había recuperado las fuerzas.
“Nunca quise hacerte daño”, dijo Toby, sentado junto a su cama. “Solo buscaba a alguien real. Mi identidad estaba oculta, pero mis sentimientos, sí”. Lisa observó a su hija jugar, luego a su padre, quien asintió suavemente.
“Te perdono, Toby”, dijo finalmente.
Él la abrazó, aliviado.
Semanas después, Lisa asumió sus funciones como enfermera jefe. Quienes se habían burlado de ella ahora la recibían con respeto. Vivien, Becky y Stella fueron a verla con la cabeza gacha.
“Lisa… lo siento”.
“Te perdono. Pero recuerda esto: nunca menosprecies a nadie”.
Un mes después, Toby reunió a todo el hospital y a los medios de comunicación.
“Hoy tomo la decisión más importante de mi vida”. Se giró hacia Lisa y le tomó la mano.
“¿Quieres casarte conmigo?”
“Sí, Toby”, respondió ella con lágrimas en los ojos.
La sala estalló de alegría.
Dos meses después, se casaron en
Un hermoso jardín. Blessing, con un vestido blanco, llamó a Toby “Papá” entre risas. Tras la ceremonia, Toby hizo un último anuncio: Lisa se convertiría en la directora del Hospital Starlight.
Vestida de traje y con el micrófono en la mano, declaró al personal:
“Este hospital no es solo un edificio. Es un hogar. Todos merecen respeto, independientemente de su puesto. A partir de hoy, cualquier forma de desprecio hacia un colega o un paciente será castigada. Estamos aquí para salvar vidas, no para herir corazones”.
Los aplausos estallaron. A su lado, Toby sonrió, con el corazón henchido de orgullo. Lisa sabía, en el fondo, que no solo había encontrado un trabajo: había encontrado su vocación, su lugar… y el amor verdadero.
