**3. Cambios en su apariencia o cuidado personal**
Empieza a preocuparse más por su aspecto, compra ropa nueva sin motivo claro, se perfuma más seguido o comienza a ir al gimnasio con entusiasmo repentino. No siempre significa infidelidad, pero si el cambio es drástico y no hay contexto, puede ser una pista.
**4. Evita la intimidad emocional o física**
Se muestra distante, menos cariñoso, evita conversaciones profundas o ya no tiene interés en tener relaciones. Un cambio significativo en la conexión emocional o sexual puede ser síntoma de que su atención está en otro lado.
**5. Comportamiento defensivo o irritable sin razón**
Ante preguntas simples como “¿Dónde estuviste?” o “¿Con quién hablabas?”, responde con enojo o evasivas. A menudo, los infieles se sienten culpables y reaccionan a la defensiva por miedo a ser descubiertos.
